08 agosto 2007

In mezzo al nulla
De frente la carretera. Las montañas detrás, las montañas y el sol de poniente. De frente la carretera y la meta de mapas, sonrisas y palabras cruzadas. En el medio yo observando el Ebro con mi imaginación con la mirada clavada en sus aguas turbulentas llamándome. Las líneas intermitentes se suceden sin tregua, el ocaso se cierne sobre el desierto, al fondo, detrás de la línea del horizonte se intuyen las montañas que desembocan en la costa. Pero yo sigo pensando en el Ebro y su fuerza perturbadora justo desde el medio del puente. Pienso en su profundidad mientras adelanto camiones.
Suenan The Magic Numbers, me dicen que el amor es sólo un juego, incluso que es una mentira. También pienso en aguas cristalinas y en rocas plagadas de erizos. Y el puente de piedra me recuerda de pronto al pont des arts y el Ebro al Sena. Pero es absurdo, nunca te encontraré sobre el Ebro, ni tampoco sobre el Sena. Y además detesto la Rue de Seine. Mi viaje es otro, y conduce al límite del vacío, a la esencia misma de la soledad. Mi destino es un hormiguero atestado de extraños, una ciudad que atraviesa mi vida cada cierto tiempo como una daga que hiere y luego cicatriza, un caos modernista y postmoderno que necesito como bálsamo.
El cielo se cierra y se ilumina a cada rayo cada vez con más intensidad, reduzco la velocidad bruscamente, no se ve más allá de doscientos metros bajo el diluvio.
Barcelona 125 kilómetros. Barcelona 85 kilómetros. A2, AP2, AP7... peatje... Cada vez más cerca del objetivo.
Tengo que cumplir mi promesa de pasar una mañana en el metro mirando a la gente sin ir a ningún lado, de Sants a Vallcarca, de Vallcarca a Horta, de Horta a Bellvitge. Darme una vuelta por la calle Almogàvers de día y recordar las noches de hace nueve años, la primera vez que estuve aquí, los bares de Poble Nou. Y luego si me he portado bien pedirme una ración en algún bar de la Barceloneta, pero sólo si me he portado bien. Y mientras fantasear con el Ebro bajo la lluvia y no echar de menos las vidas que no he vivido.

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1 Comments:

At 9 de agosto de 2007, 11:02, Anonymous Anónimo said...

Es que el Ebro es mucho Ebro...jaja.
Pásalo bien. Como las cosas funcionan así, a la vuelta si quieres te autoinvitas, o si no, te invito. Y me enseñas las miles de fotos que debes estar haciendo.
Besos

 

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